UNIVERSIDAD PONTIFICIA DE MEXICO

EN CRECIMIENTO CONTINUO

 

 Todos sabemos que nuestras actividades se desarrollan en un edificio adaptado hace 35 años de hospital psiquiátrico a universidad.

La Biblioteca Primero, hace 9 años y este Auditorio después, hace 7 años, han sido los primeros pasos de transformación. Ahora hemos emprendido la tercera etapa de un Plan Maestro, la que tiene que ver con la residencia para los docentes de tiempo completo, 30 habitaciones con sus respectivos estudios. Tratando de aprovechar al máximo el terreno en el que nos encontramos y de distinguir la zona habitacional de la académica, se ha buscado un espacio en el que, respetando lo más posible las áreas verdes, se logre un nuevo espacio para los profesores, con sus respectivos servicios. Todo esto ha sido posible gracias a un financiamiento con recursos de origen Federal, a través de la S.E.P. y de algunas ayudas adicionales que nos permitirán concluir hacia principios del año próximo.

La cuarta y última etapa es la más importante y ambiciosa, ya que considera la construcción de 17 aulas para 25 alumnos y 8 para 50 alumnos, con una zona de 15 oficinas. Además, un Aula Magna y una capilla. Estamos en búsqueda de los recursos para esta última etapa. No tocaríamos nada si no están asegurados éstos para concluir con rapidez la construcción. Una vez confirmado el financiamiento, tendríamos que entrar a una etapa de reacomodo durante unos ocho meses para demoler una parte del claustro del fondo y rehacer en sintonía arquitectónica con la Biblioteca y el Auditorio toda esta sección. Lo último sería la Capilla que quedaría como eje central, entre la parte habitacional y la académica. El Proyecto es del experimentado arquitecto Gerardo Muñoz quien ha puesto no solo su talento, sino también su pasión y generosidad para con la UPM.

Hemos iniciado oficialmente este nuevo curso con la Eucaristía convocados por Cristo, pidiendo la bendición de Dios y las luces del Espíritu Santo; se desarrolla el primer semestre en la etapa final del Año Santo de la Misericordia, tiempo propicio para la conversión y la grada; y nos encontramos bajo el impulso que el Papa Francisco ha querido dar a esta Institución en su mensaje a los obispos mexicanos. Que Santa María de Guadalupe nos acompañe con su mirada materna y nos anime siempre para vivir confiada y alegremente el Evangelio de la Salvación.

 

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