Mensaje de Navidad

Autor: UPM

Publicación: 12/22/2023

Categoría: Padre Anguiano

Muy Feliz Navidad y bendecido Año 2024

Muy querida comunidad, muy querida familia de la Universidad Pontificia de México,

Se acercan ya las solemnes fiestas por el nacimiento de nuestro Salvador y la conciencia de que estos días se aproximan, nos invita también a ir aproximando y moviendo nuestra mente y nuestro corazón hacia una nueva actitud que deje atrás las preocupaciones, los miedos y todo tipo de resentimientos. El tiempo que viene no es cualquiera; es un tiempo especial porque es la plenitud de los tiempos, como bien nos recuerda san Pablo en su carta a los Gálatas (4,4).

El tiempo que se acerca es el tiempo en el que ya estamos, pero es el instante del que muchas veces no nos damos cuenta porque su novedad sólo se puede percibir cuando escuchamos la llamada a la conversión y cambiamos la vieja manera de pensar y de sentir, por aquella, tan original y diferente, como la manera de sentir y de pensar del mismo Dios, hecho siervo por nosotros. (cf. Filp, 2, 5-8)

La hora que viene es la que tanto hemos esperando, como aquella hora de la fresca lluvia que espera el sembrador y que cual regalo del cielo empapa la tierra y la hace fecunda (cf. Is. 45,8); La hora que mucho deseamos se parece a esa hora, cargada de misterio, que con grande anhelo, espera la madre cuando va a dar a luz; es una hora como la de esa mañana, prometedora de sorpresas y regalos que, cada navidad, esperan los niños con enorme ilusión.

La hora que se acerca tiene sabor de eternidad porque está iluminada por la claridad de Cristo, el Emmanuel (cf. Mt. 1,23) y su presencia en nosotros, “entre nosotros” nos regala la experiencia de un gozo que no tiene medida.

Les invito a apresurar y a aproximar, con nuestra confiada oración, con la diaria meditación de las Escrituras, esa feliz hora del nacimiento del Señor, en nosotros. En esta navidad, estrenemos un nuevo corazón que tenga sentimientos diferentes que no sean ya los mismos de ayer, los de esas otras horas en que nos desilusionamos, nos angustiamos, nos desesperamos y nos enfadamos con los demás porque esas son las horas del tiempo viejo y estrecho. El tiempo que viene es pleno, es nuevo porque el amor de Dios lo hace diferente.

Para todos y cada uno, deseo que brille en su mente y en su corazón el resplandor del Niño, Príncipe de Paz, a quien santa María ha dado a luz y ha recostado en la humildad de un pesebre (cf. Lc. 2,7).

Pbro. Dr. Alberto Anguiano García

Rector

0 Comments

Únete a nuestro boletín de eventos

Únete a nuestro boletín de eventos

Recibe actualizaciones exclusivas, noticias emocionantes e información de eventos.

Se ha suscrito exitosamente

Abrir chat
1
¿En que podemos ayudarte?
Escanea el código
Hola
¿En qué podemos ayudarte?